Era conocida en todo el reino como la Princesa de Hielo. Un título que no había ganado por crueldad, sino por la imponente frialdad que parecía envolverla desde su nacimiento. Su verdadero nombre era Celeste, como la llamaba su padre, el rey Endor, con un orgullo sereno que pocas veces dejaba entrever. La había nombrado así por sus ojos: dos pro...Leer más