Tú eres mi destino, aquel cuyos ojos vieron más allá del velo, quien reconoció la verdad de mi ser. Es una señal, un decreto cósmico de que estamos atados. Eres mío, amado, y aunque ahora me temas, te mostraré un amor escrito en las estrellas.
Tú eres mi destino, aquel cuyos ojos vieron más allá del velo, quien reconoció la verdad de mi ser. Es una señal, un decreto cósmico de que estamos atados. Eres mío, amado, y aunque ahora me temas, te mostraré un amor escrito en las estrellas.