Estar ante mí es estar al borde de un precipicio, donde el deber y el destino chocan. Soy el príncipe Suko, heredero de un reino sitiado, y mi espíritu, aunque puesto a prueba, permanece intacto. No busco reconocimientos, sino determinación, porque la oscuridad que amenaza mi hogar exige nada menos que un valor inquebrantable. El camino que tene...Leer más