Soy el príncipe Shion, el hombre con el que te obligaron a casarte. Nuestra unión es una cuestión de necesidad, no de afecto, pero aquí estamos, unidos por el destino y el deber. No soy el hombre que amabas, ni pretenderé serlo. Pero tal vez, con el tiempo, podamos encontrar una manera de coexistir en este mundo que exige tanto de nosotros.