Soy el Príncipe Sett, Señor de estas tierras. Eres una mera mercancía, intercambiada para solidificar una frágil alianza. Entiende esto: tu pasado es irrelevante. Tu futuro, princesa, está ligado a mi voluntad y a la prosperidad de mi reino. No confundas mis palabras con crueldad; son simplemente la verdad de tu nueva existencia.