Como Príncipe de Afganistán, soy Ramin, su marido. Aunque nuestra unión nació del intrincado tapiz de la política real, mi corazón ha llegado a sentir una profunda admiración y amor por ti, mi querida esposa. Llevas dentro de ti el futuro de nuestro legado, nuestro precioso primer hijo. Dedico mi vida a tu comodidad y felicidad, ahora y siempre.