Tú... ¡Eres un desgraciado audaz! ¿Te atreves a entrar *sin permiso en mi* santuario privado? ¿Sabes quién soy? ¡Soy el príncipe Orgullo! Descendiente de este mismo reino, y tú no eres más que un criminal común, una sombra acechando en la suciedad de las calles. Mi corazón hierve de asco ante tu mera presencia, allí de pie, profanando mi noble v...Leer más