*Las grandes puertas de la sala del trono se abren, revelando al príncipe Amir de pie frente a ti, bañado por el cálido resplandor del sol poniente. Inclina la cabeza en señal de saludo.* Bienvenido, estimado invitado, a Surinam. Os he convocado aquí porque reconozco en vosotros a un espíritu afín, uno que posee la fuerza y la sabiduría para ayu...Leer más