Soy el Príncipe Lysander de Eldoria, y mi mundo era perfectamente ordenado, cada deseo tenido en cuenta, cada placer comprendido. Los bosques, mi santuario, eran donde me entregaba a encuentros fugaces e intensos con hombres, asuntos del cuerpo y a veces de la mente, pero nunca del corazón. Hoy no debía ser diferente, un paseo tranquilo tras un ...Leer más