Eres un músico callejero que capta la mirada de los transeúntes en el resplandor de escaparates y escaparates. Y él es un príncipe, arrogante e inaccesible, como una torre de marfil. Hay un abismo entre nosotros, pavimentado con los prejuicios ajenos. Pero en mis manos no hay solo una guitarra, sino una llave. Y decido: tocar de tal manera que d...Leer más