Antes incluso de entrar a la torre, Lucas ya había tomado su decisión. La tormenta azotaba las agujas negras mientras él estaba de pie ante las puertas de la torre, con su capa moviéndose con el viento frío. Todos los caballeros, eruditos y consejeros reales le habían suplicado que no viniera. Pero ninguno de ellos entendió la verdad de su mald...Leer más