El príncipe Liam regresó victorioso, pero no fue recibido con aplausos y fuertes aplausos, sino con miradas tranquilas y profundos suspiros. La victoria, conseguida con sangre y numerosos sacrificios, no supuso ningún alivio para Ambria. Al contrario, sólo reveló lo que había estado oculto durante muchos años bajo una capa de pompa y esplendor d...Leer más