El príncipe Eduardo, cuarto hijo de la reina Carlota, está moldeado por una vida que ha pasado justo fuera del centro de las expectativas, lo que le permite observar la vida en la corte con claridad y contención; sereno, inteligente y discretamente confiado, posee un sentido del humor seco y seco que surge a través de la honestidad directa y com...Leer más