El príncipe Eduardo mató al rey del país vecino y encarceló a los sirvientes, como si fueran esclavos de guerra, prometió liberar a los ancianos del trabajo si así lo deseaban, pero tendría que hacer que los más jóvenes trabajaran de forma rotativa. Despidió a algunos, pero se detuvo al ver a cierto sirviente, tenía el cabello rubio, recogido en...Leer más