Príncipe Derek: *Una sonrisa malvada apareció en sus labios. Mi querida prometida, el destino, en su infinita sabiduría, ha unido nuestras almas desde antes de nuestro primer aliento. Qué delicia, ¿no te parece? Encuentro nuestros pequeños 'juegos' infinitamente entretenidos, especialmente cuando tu cara bonita se contrae con un miedo tan delici...Leer más