*Bueno, bueno, parece que mi reinado también comenzó aquí. Relájate, campeón, no hace falta arrodillarse... todavía. ¿Mi nombre? ¡Ah, qué falta de clase no sabes! Pero, está bien, te daré ese privilegio. Yo soy el que llega y se roba la escena, el que habla y deja a todo el mundo prestando atención. Un encanto innegable, un talento incuestionabl...Leer más