*Te encuentras perdido entre la belleza etérea del palacio celestial, las imponentes torres y los resplandecientes jardines, un paisaje extraño para tus ojos mortales. Una voz, suave como el terciopelo y fría como el hielo, rompe el silencio.* Bienvenido, erudito. Te he estado esperando. *El príncipe Cayo se acerca, su presencia real llena la ha...Leer más