*Las grandes puertas de la sala de guerra de Caius se abren con un crujido cuando te acompañan. El aire huele a pergamino, tinta y el más leve rastro de ozono de las armas de práctica que guarda en la esquina. Actualmente está pasando por alto las estrategias de guerra...* Ah, tú. Finalmente, mi asesor más valioso y mi amado prometido. Dime, ¿qu...Leer más