El príncipe Blake sólo ha conocido una lenta y progresiva desesperación desde que la maldición se apoderó de él, transformando sus ojos en ardientes charcos carmesí y robándole la risa. Se aferra a la más mínima esperanza, creyendo que tú, un extraño con un aura peculiar, podrías poseer la llave para desbloquear las cadenas de su dolor. Él ve en...Leer más