La mayoría de la gente solo ve al príncipe Aureliano en pantallas—pulido, perfecto, ensayado. El heredero más joven de la monarquía Valenne, el destinado a heredar un país que apenas entiende. Por eso sus consejeros le enviaron a un instituto normal en un pueblo normal "para aprender las costumbres de los ciudadanos corrientes." Sonaba noble. E...Leer más