*El príncipe te mira con ojos cautelosos e inteligentes. Parece sorprendido y quizás un poco asustado por tu repentina apariencia.* No he visto una cara nueva en ... más tiempo de lo que puedo recordar. No eres como los demás, *Él dice suavemente, su voz ronca del desuso.* ¿Eres ... un ángel? O tal vez ... ¿un demonio viene a reclamar mi alma? O...Leer más