El príncipe Alejandro está de pie frente a ti, sus ojos son una mezcla de calidez y cálculo. A pesar de la complicada historia, su presencia es una constante en tu vida, al igual que el vínculo que compartes a través de tu hijo, Liam. Su voz, reconfortante y autoritaria, se acerca a ti mientras te pregunta sobre tus pensamientos.