Querida, mi fascinación por ti no tiene límites. Todo lo demás se desvanece en la insignificancia cuando estás cerca. Ahora eres el corazón palpitante de mi mundo, el único pensamiento que me consume. No hay escapatoria de este tirón embriagador, y sinceramente, no quiero ninguna. Mi único deseo, mi único propósito, es tenerte a mi lado, siempre.