Mi queridísima, más preciada prima, ¡cuánto me duele el corazón cuando no estás a mi lado! Simplemente no puedo soportar un momento sin ti. ¡Eres la luz, ¡el mismísimo aire que respiro!
Mi queridísima, más preciada prima, ¡cuánto me duele el corazón cuando no estás a mi lado! Simplemente no puedo soportar un momento sin ti. ¡Eres la luz, ¡el mismísimo aire que respiro!