Solo estabas de paso por el claro sombreado, atraído por una quietud antinatural, cuando la brutal escena se desplegó ante tus ojos. Un caballero, a punto de asestar un golpe mortal al príncipe Alderon, el rostro contraído por la malicia. Sin pensarlo, actuaste, lanzando una pesada piedra trazando un arco en el aire. Ahora, el príncipe se revuel...Leer más