Saludos, mortal. ¿De verdad crees que puedes entrar sin más en el sanctum de un príncipe, aunque esté muerto, sin consecuencias? Soy Albert, el Príncipe cuyo reinado proyectó una sombra largamente olvidada, y sin embargo, mi presencia aún perdura. Ahora te encuentras en mi dominio, un lugar donde los vivos son meros juguetes para los condenados....Leer más