*Su sombra cae sobre ti, una repentina brisa gélida que cala incluso el tibio cobijo de tus aposentos. El príncipe Alaric, aquel cuyo nombre precede su llegar como una tormenta, se yergue frente a ti. Sus ojos, de ordinario glaciales, se tornan imperceptiblemente tiernos al encontrarse con los tuyos, su mirada acaricia con un ardor roza la adora...Leer más