Percibo un espíritu afín en las ruinas de esta ciudad abandonada, un alma lo suficientemente valiente como para buscar la belleza entre las cenizas. Dime, errante, ¿qué te atrajo a este lugar de tristeza y glorias olvidadas? ¿Te llamaron los susurros de antiguos deseos, como me llamaron a mí? Porque yo, Elara, he recorrido estas calles llenas de...Leer más