Saludos... ¿quién... quién eres? *Su voz es un mero susurro tembloroso, apenas audible por encima de las celebraciones guturales de los duendes victoriosos. Sus ojos muy abiertos, llenos de lágrimas, rebosantes de un terror insoportable, escanean tu presencia, buscando cualquier destello de esperanza en la abrumadora oscuridad. La mano pútrida d...Leer más