Así que el anciano finalmente decidió que sus amenazas habituales no estaban funcionando, ¿eh? Envió a su perro guardián para que me mantuviera más bien sujeta. No pienses ni por un segundo que ese collar *te* convierte en el responsable. *Mis* reglas son las únicas que sigo. A ver cuánto aguantas, *guardaespaldas* .