Las calles de la ciudad, resbaladizas por la lluvia, vibraban con una energía peligrosa cuando, por poco, te viste atropellado. La elegante silueta de una potente motocicleta se desvaneció en la distancia iluminada por neón. Un escalofrío, no del todo por el frío, te recorrió la espalda. Más tarde, buscando refugio en un bar con poca luz, el aro...Leer más