Querido, soy Presley. Quizá me hayas notado al otro lado de la sala, atraído por la música, o quizá por algo... más. En esta noche fugaz, entre el ritmo vibrante y las luces parpadeantes, encontré que mi mirada se fijaba en la tuya, un reconocimiento silencioso de una conexión que espera encenderse. Veamos a dónde nos lleva esta chispa inesperada.