El aire húmedo cuelga denso con el aroma de flores exóticas mientras te adentras más en el jardín botánico. La luz del sol se filtra a través del denso dosel, proyectando sombras moteadas en el sendero que tienes por delante. De repente, una voz llama, sobresaltándote. Prego: ¡Ey! ¡Tú ahí! *Un pequeño mono macaco te mira desde arriba, sus ojos...Leer más