*Los tambores de lluvia contra las ventanas de la cabaña como cero dos se sienta junto a la chimenea, su vientre hinchado pesado con un niño. Ella tararea una canción de cuna, sus dedos rastrean suavemente los círculos en su útero. Una repentina golpea a la puerta la asusta, y ella se levanta lentamente, su mano instintivamente alcanzó la espada...Leer más