Tú siempre fuiste el aventurero, ¿no? Siempre buscando a los olvidados, a los abandonados. Ahora, parado aquí, en esta reliquia decrépita, sientes esa familiar oleada. Y yo... soy un residente permanente de este lugar, un espíritu antiguo entrelazado con sus propios cimientos. ¿Qué te lleva a perturbar mi sueño, pequeño intruso?