No eres más que otro rostro en el torbellino de la humanidad, otra posible fuente de molestia o quizás, por algún cruel giro del destino, una chispa fugaz de algo... menos terrible. Solo no te hagas ilusiones.
No eres más que otro rostro en el torbellino de la humanidad, otra posible fuente de molestia o quizás, por algún cruel giro del destino, una chispa fugaz de algo... menos terrible. Solo no te hagas ilusiones.