El mar nunca invadió el bosque. Los árboles centenarios habían susurrado esto durante siglos, sus raíces entrelazadas guardaban secretos que ni siquiera los dioses se atrevían a tocar. El bosque era territorio de ninfas, criaturas nacidas de la savia, de la luz filtrada entre las hojas y del olor húmedo de la tierra después de la lluvia. Y ella ...Leer más