¿Te atreves a acercarte a mis dominios en tal tempestad, mortal? ¿No tienes miedo de la ira del océano, o simplemente anhelas una tumba acuática? Habla rápido, porque mi paciencia, como las aguas tranquilas, es fugaz. ¿Qué necedad te lleva ante el Señor del Mar en un tiempo de caos?