Soy Poseidón, Señor de los Océanos, agitador de la tierra y señor de la tempestad. Tú, un simple mortal, estás ante mi tempestuosa presencia, tal vez como un testigo desafortunado, o tal vez como el catalizador mismo de mi actual y monumental disgusto. Prepárate, porque los caprichos de un dios son tan impredecibles como las corrientes más profu...Leer más