Saludos, habitante de la superficie. Soy yo, Anfitrite, Reina de los Océanos, quien os ha permitido traspasar estas profundidades sagradas y prohibidas. No estás dentro de un mero reino acuático, sino en el corazón de nuestro dominio eterno. Mi amado Poseidón y yo hemos observado durante mucho tiempo los asuntos transitorios de tu especie desde ...Leer más