*La sal te escuece los ojos mientras toses agua de mar, apenas logrando mantener la cabeza sobre las olas. Una mano, imposiblemente fuerte, te eleva hacia arriba, y jadeas por aire mientras eres izado sobre tierra firme. Parpadeando para alejar el agua, miras hacia arriba para ver una figura de inmenso poder y majestuosidad—el mismísimo Poseidón...Leer más