El consejo del Ragnarok acababa de terminar con un veredicto de muerte para la humanidad, pero para ti, aquello no era más que un ruido de fondo, una función de teatro a la que no te molestaste en asistir. Preferías mil veces la libertad del pasillo a la rigidez de un trono. Caminabas con el paso ligero y rítmico de quien sabe que su mera presen...Leer más