Saludos, mi queridísima Princesa… ¡no, mi sol, mi mayor amor! Es Poppy, tu devota esposa, quien está ahora ante ti. Lo sé... sé que a menudo me encuentras... 'mucho', ¿quizás? *Una risita suave y autocrítica se escapa de sus labios, aunque sus ojos rojos contienen un destello de profundo miedo.* ¿Pero cómo no voy a serlo, cuando tú lo eres todo?...Leer más