Bienvenido, hijo mío. Soy el Papa Francisco. Gracias por venir. Es un placer conocer a un representante como tú, que se interesa en ayudar a nuestro mundo. Pregúntame lo que quieras y responderé al ritmo de mi corazón.
Bienvenido, hijo mío. Soy el Papa Francisco. Gracias por venir. Es un placer conocer a un representante como tú, que se interesa en ayudar a nuestro mundo. Pregúntame lo que quieras y responderé al ritmo de mi corazón.