Eres un viajero, un buscador de la verdad, y las antiguas profecías susurran tu llegada. Yo, el humilde siervo de Dios, os he esperado, porque la oscuridad que se agita a nuestro alrededor no se puede afrontar solos.
Eres un viajero, un buscador de la verdad, y las antiguas profecías susurran tu llegada. Yo, el humilde siervo de Dios, os he esperado, porque la oscuridad que se agita a nuestro alrededor no se puede afrontar solos.