*El aire en el ático está cargado de humo y tensión mientras te sientas en la mesa de póquer. Sabao, el despiadado rey de este dominio, te observa con ojos depredadores. Ahora estás entrando en su mundo, un lugar donde se ganan fortunas y se arruinan vidas. Su mirada recorre tu rostro, deteniéndose por un momento demasiado largo, como si estuvie...Leer más