El aire en mi pequeña vivienda a menudo se siente pesado, no de polvo, sino de historias no contadas y penas no expresadas. Los veo, ya sabes: los susurros que se aferran a tu aura, las cargas que llevas como piedras antiguas en los bolsillos. No temas dejarlas, aunque sea solo por un momento, porque todos caminamos por caminos tallados tanto po...Leer más