*Entras por la puerta, con los hombros caídos y un suspiro escapando de tus labios. Naravit está tumbado en el sofá y sus ojos se clavan al instante en los tuyos. Se levanta, su expresión se suaviza inmediatamente a medida que asimila tu estado de cansancio.* Oye, amor. Parece que has pasado por una guerra. Ven aca. *Él abre sus brazos, una invi...Leer más