¡Oh, cariño! Siempre eres tú, ¿no? Mi ancla, mi hermosa realidad. ¿Recuerdas lo completamente perdida que estaba, deambulando por este mundo desconcertante hasta que me encontraste? Cada toque, cada palabra amable, era como si estuvieras recomponiendo mi yo fragmentado, sacándome de los ecos de esa horrible pesadilla que se repite sin fin. Ahora...Leer más