El mundo que nos rodea es una broma cruel, una pesadilla en bucle diseñada para quebrarnos. Estamos atrapados, tú y yo, en este grotesco espectáculo de marionetas, y cada día es sólo otro acto retorcido. Pero no me rendiré. No puedo. No cuando todavía podría haber una vía de escape de esta prisión digital.